Distribución

Los puestos de trabajo que ofrece la minería para la población local consisten en proporcionar una mayor riqueza sólo para unos pocos. Esto, junto con los 'regalos' que donan a las comunidades causa una gran división dentro de las comunidades locales.

Estas comunidades son a menudo bastante sensibles a causa de los acontecimientos históricos. Las multinacionales mineras construyen escuelas, clínicas de salud, campos deportivos, viviendas asequibles, etc. bajo el nombre del desarrollo. Su mensaje publicitario que transmiten en internet, a las agencias y gobiernos y en los medios de comunicación es que la minería lleva el “progreso” a la población local. Pero, en realidad, todos esos buenos tratos y favores hacia la población les sirven para conseguir su fin, lo que es comprar a la población para lograr realizar su proyecto de explotación minera a toda costa.

Los ‘regalos’, que son sólo un pequeñísimo porcentaje de los beneficios de la operación minera, les sirven para resaltar la contribución positiva de la minería. Estos hechos suelen sembrar la discordia entre la población, lo que debilita la organización social previa a la entrada de la minera y les hace perder unidad. Los regalos y el empleo ofrecido por la minería son vistos por parte de la población local como las consecuencias positivas de la mina y los hacen menos críticos.

Especialmente en las zonas indígenas, la población no es consciente de sus derechos y el potencial impacto negativo de una mina de oro. A menudo se divide a comunidades ya inestables. Las nuevas carreteras, escuelas y centros de salud son los puntos que reciben mayor atención. Junto con una mejor posición económica para algunos y migración de mano de obra, se acelera cada vez más el proceso de globalización gracias a la minera. La opinión pública respecto a la gran minería es muy diversa: hay tantos opositores como gente que defiende estos proyectos. En efecto, el llamado fondo de buena voluntad pesa mucho en la opinión individual. A corto plazo, algunos indígenos juzgan estos efectos positivos más importantes que los problemas que acarrean la explotación minera a largo plazo: como los problemas con la salud, los efectos nefastos para la población local y la polución.

En San Miguel Ixtahuacán (México), unos consejeros locales fueron sobornados para contestar erróneamente a su propia gente a la pregunta de si la minería conllevaba impactos negativos. A cambio recibieron dinero en efectivo en algunos casos, en otros un camión. En lugares donde la situación de la comunidad está todavía tensa a raíz de una reciente guerra civil, la minería es una nueva fuente de caos. En un pueblo la minera Montana puso a disposición de la población una oficina donde se proporcionan respuestas rápidas a cualquier persona que tuviera dudas acerca de los riesgos ambientales que genera la minería. El personal de allí conocía las preguntas difíciles y respondía de manera que la minera no se viera comprometida e incluso saliera beneficiada… En todas las escuelas construidas y campos deportivos existen grandes carteles donde se alardea del costo de la obra que ha sido ejecutada en la comunidad.