Impacto socio-cultural

Se estima que la mitad del oro extraído durante el período 1995-2015, provendrá de regiones de pueblos indígenas. Debido a la distancia de estas comunidades a los centros urbanos, los pueblos indígenas son a menudo insuficiente conscientes para desarrollar la minería de manera que los derechos de los pueblos indígenas están garantizados. Bajo la premisa “divide y vencerás” las empresas mineras saben que las comunidades a menudo tienen una larga historia de guerra, colonización y opresión detrás de ellos. El soborno, las amenazas, la violencia y el chantaje juegan un papel fundamental.

La población local no está de acuerdo con estas prácticas y por tanto se rebela contra ellas: en todo el mundo se ha acrecentado el número de conflictos mineros. Estos conflictos suelen intensificarse y conducen a menudo a violaciones de los derechos humanos. A continuación se resumen los argumentos de las comunidades locales contra la industria minera a gran escala.

• Las concesiones mineras se otorgan sin tomar en cuenta a las comunidades locales ni a sus líderes

• Las minas contribuyen poco o nada al desarrollo económico local de las comunidades

• Las compañías mineras representan una seria amenaza para el medio ambiente y la supervivencia de la agricultura, contaminan las fuentes de agua y destruyen los ecosistemas.

• La actividad minera favorece la pérdida de la cultura autóctona, la desintegración de las comunidades y el aumento de  la desigualdad entre ricos y pobres