El sector industrial

El oro es una materia fácil de labrar, libre de corrosión y constituye un conductor de microchips y miniprocesadores de extrema fiabilidad y eficacia. Por ello, gran parte de todos los equipos eléctricos – de transistores a airbags y de portátiles a piezas de satélites – contienen compartimientos de oro. Con el oro de 200 móviles puede hacerse un nuevo anillo de oro.

Si bien la proporción de oro por producto es baja, el consumo de oro es muy  alto en las aplicaciones industriales. Una de las razones es que no se recicla. Sin embargo, aunque se reciclara el oro de uso industrial esto no sería suficiente. UMICORE Bélgica tiene la técnica y las máquinas necesarias para reciclar el oro de equipos electrónicos. Anualmente, UMICORE recicla 300 toneladas de móviles y extrae seis toneladas de oro de e-scraps. De una tonelada de móviles se extraen  300 gramos de oro, mientras que de una tonelada de roca salen de 2 a 3 gramos de oro. No obstante, el problema es que solo el 1% de los móviles es reciclado…

El uso del oro en aplicaciones electrónicas se ha incrementado enormemente en las dos últimas décadas y no existe un sustituto para este material. Es de esperar que, a causa del aumento del desarrollo tecnológico,  el sector industrial demande una cantidad cada vez mayor del oro y éste sea cada vez más escaso. Actualmente, el sector industrial determina alrededor del 12% del consumo mundial de oro. Está claro que la búsqueda de alternativas y el reciclaje constituyen las soluciones para el futuro.

El ‘Urban mining’ es una tendencia nueva basada en el reciclaje de residuos electrónicos (portátiles, móviles, etc.) que se encuentran en las áreas urbanas. Este concepto ve la ciudad como una gran mina que todavía no ha sido explotada, es decir, reciclada. Esta idea tiene un gran potencial y supone un desafío enorme.